El Cosmonauta y Los Pequeños Planetas

27 09 2009

El video que podéis ver más arriba se llama “Little Planets” y es el primero de una espero que fructífera colaboración con la gente de Riot Cinema Colective y su proyecto de film “El Cosmonauta”. (por cierto, mejor verlo con poca luz y en HD :))

Para quien no conozca este más que interesante proyecto , “El Cosmonauta” es una película con financiación “crowdsourcing” mediante la cual los futuros espectadores se convierten en partícipes desde la preproducción de la película convirtiéndose en productores a partir de 2 euros como mínima aportación (desde ya! convertíos en productores!)

Como todo proyecto “2.0” (cada vez me parece más manida la etiqueta) la creación y el mantenimiento de la comunidad en torno a la película es fundamental y la generación de videos es fundamental para un proyecto que tiene como objetivo hacer una película.

Hace un tiempo respondí a un mensaje dejado en Videoweb buscando equipos de realización de video para colaborar con el proyecto, y poco tiempo después me reunía con Nicolás Alcalá el director de la película. Nicolás me comentó que buscaban un equipo reducido de coordinadores entre los que me encontraría y que guiarían a otro equipo más numeroso para la creación de video entorno a la película. Me contó sus ideas, me encantaron y acepté.

Embarcarme en proyectos interesantes es algo que siempre me atrae y sinceramente no tengo un interés económico en mi colaboración. Me considero un privilegiado por trabajar donde lo hago, pero oportunidades de ampliar mi campo como realizador sin entrar en conflicto con mi principal actividad profesional no aparecen todos los días.

Cuando ya acababa la reunión Nicolás me contó que habría una nueva reunión con el resto del equipo y que si no me importaría preparar un video que me presentase como realizador…uf!!! … era miércoles y la reunión sería el lunes, finalmente se retrasó al siguiente miércoles. La temática libre, la duración libre etc…

Pues no fué facil encontar la idea, y como casi siempre el resultado final es producto de mil cambios.

La base fué desde el principo que hiciese lo que hiciese tendría relación con la película, y los recursos serían prácticamente cero. Así que tendría que tirar de mi entorno.

Siempre me ha interesado la capacidad de lo audiovisual para convertirse en algo “estético” y me propuse intentarlo.

Así, lo más cercano es la propia casa de uno y los elementos de “Little Planets” son objetos cotidianos de mi salón. Concretamente tres lámparas y una mesa.

Las lámparas se convirtieron en ¿planetas?

Sol?

planeta ACUATICO?

y la mesa en ¿crateres? ¿luna?.

mesa-luna?

mesa-luna?

y ¿soles?

Sol?

Sol?

Acabé con casi 90 minutos de brutos de grabación, de los que salieron 2 minutos de pieza.

La postproducción de la pieza se limitó a la correción de color y a ralentizar el movimiento. El efecto de ruido en la parte de la imagen lunar no es un efecto es el ruido generado por la cámara al forzar por baja luz (HDV doméstica).

Elegí una música por planeta. Dos de ellas fueron editadas junto a la imagen especialmente la parte del ¿Sol? dondé intenté emular el efecto de sampleo musical.

La parte del ¿asteroide? la monté sobre la base de música pero luego la fraccioné por lo que el tema musical está alterado en orden de tiempo.

En fin, fué bastante trabajo pero el resultado espero que os guste.

Y espero hacer más!

Anuncios




Del futuro de la televisión y el papel de las productoras.

27 03 2009

lost-television

Del futuro de la televisión y el papel de las productoras.

Recientemente en el Foro de la Nueva Comunicación se ha hablado de la nueva estructuración de la televisión en España con las posibles fusiones entre cadenas y los efectos sobre el espectador y los contenidos.

Se plantea la futura televisión como “megaplataformas” donde habrán cadenas mayoritarias a la busqueda del “share” más o menos abultado y otras donde se buscaría una audiencia más especializada y en cierta medida minoritaria.Y en tercer lugar una ventana orientada al exclusivo pago por visión dirigido obviamente a los contenidos cuyos derechos de emisión sean tan elevados que no se puedan rentabilizar mediante publicidad.
Desde el punto de vista técnico se anuncia el salto definitivo a la alta definición (ninguna novedad).
Y también que las televisiones pasarán a ser meros compradores de contenidos producidos por empresas ajenas y que en consecuencia se espera un aumento del empleo en el sector (tampoco una gran novedad).

Efectivamente es una visión del futuro de la televisión, pero un futuro a corto plazo.

Primero voy a quitarme una espinita en el tema laboral (si hace falta poner disclaimer, lo pongo, DISCLAIMER). Es un hecho que la mayoria de la producción que actuamente podemos ver no la produce la propia cadena, en la actual vorágine de cambios en la parrillas es inviable que una plantilla fija de producción propia pudiese absorver esa cantidad y volatilidad de trabajo. Pero si que creo necesaria cierta programación propia con personalidad de cadena y valor de contenido que insufle cierta “alma” a la cadena aparte de que considero fundamentales las figuras de los realizadores y productores delegados en las producciones ajenas para ayudar en esa vertebración de cadena.

Respecto a la creación de empleo en esa futura televisión, puede que se cree empleo, pero hay que dejar claro que el sector de la producción audiovisual es uno de los que mayor tasa de precariedad laboral tiene. Como sabemos en España un aumento del empleo no conlleva necesariamente una mayor calidad contractual.

Si que me llama la atención el refuerzo de la figura de la productora como alma de la televisión, y es así en la actual regulación de la televisión con licencias a operadores como ejes y agregadores de la televisión. De esta manera claro que una cadena puede adelgazar hasta ocupar sólo una oficina!. Pero avanzando un poco en el tiempo,( no tanto me parece), este tipo de exclusividad que otorgan las licencias de emisión pueden perder de manera considerable su valor. Las productoras necesitan a las televisiones tanto como las televisiones necesitan los contenidos que ellas preveen, ¿pero y si en el futuro las productoras no necesitasen a las televisiones?.
Es un escenario muy posible al que sólo le hacen falta dos cosas:

1. Que el ancho de banda de internet crezca.
2. Que definitivamente la televisión del salón tenga conexión a la red.

Con una posibilidad de acceso directo al público, ¿por qué no una productora se plantearía la posibildad de explotar por sí misma su producto?. O lo que es lo mismo, prescindir del intermediario.

Tendríamos entonces una nube de productos audiovisuales en la red provenientes directamente de sus productores. Y lo que me hace gracia es que en cierta manera volveriamos al viejo modelo de televisión con producción propia.

Debería añadir una tercera condición para que esto se produzca, que la televisión difundida por la red siga sin regulación ni licencias administrativas, pero esto también es posible.





VOX POP MAGAZINE TV 2.1

25 02 2009

teleymedia-en-la-playa

VOX POP UN MAGAZINE 2.1

Uno de los pasos firmes que debe dar la televisión en su evolución natural es algo en que todos los actores están de acuerdo: la televisión ha de ser participativa.

Tres son las posibles vías, la red, la interactividad TDT, o ambas.

Pero el gran requisito es la generación de una red social como motor y vinculación del usuario al contenido de televisión. La boda inevitable entre la red y la televisión va a generar sin lugar a dudas redes sociales de televisión con dos posibles variantes:

1.

Redes de usuarios entorno al canal-agregador de contenidos.
2.

Redes de usuarios entorno a contenidos audiovisuales individuales. (esta posibilidad puede crear formatos totalmente desvinculados a cualquier canal – agregador).

Las redes entorno a los contenidos posibilitan una mayor vinculación del espectador-consumidor que refuerza su fidelidad a través de la posibilidad de aportaciones personales al desarrollo de los contenidos y a la intercomunicación con otros usuarios de su misma red e interés.
Hasta ahora los planteamientos de participación por el usuario siguen siendo unidireccionales es decir, la producción del contenido tiene una base editorial proporcionada desde arriba en el flujo de la comunicación y los usuarios aportan, discuten y se comunican entre ellos con la referencia de ese contenido proporcionado.

Supongo que a esto se le podría poner la etiqueta 2.0.

A finales de 2007 inicié un ejercicio creativo para buscar un nuevo formato de televisión.
El acercamiento era el replanteamiento de cómo generar y decidir los contenidos de éste.

La principal conclusión fué que la mejor manera de crear un formato original era alterar la visión lógica y establecida de la jerarquía dentro de los programas de televisión, lo que tiene que ver profundamente con el flujo de la información.

Dentro de cualquier producto televisivo se comunica con un sistema de equipo que mediante la producción, la redacción y la realización bajo la línea editorial de la dirección del programa ofrece un resultado al espectador que lo consume.

El esqueleto de todo esto es lo que se llama la “escaleta” y no sólo se refiere al orden y tiempos de los diferentes bloques, es la decisión de cómo se comunica y QUÉ se comunica. La figura principal en la que recae usualmemte esta responsabilidad es la director@ del programa.

El motor del futuro programa y la diferencia con el método tradicional de decisión de los contenidos, sería una red social de usuarios que propondría y decidiría los contenidos del programa dentro de una estructura básica estable. Se daba un paso más que lo puramente 2.0 ya que el espectador no sólo tenía la posiblidad de aportar “después de”, sino que comenzaba a aportar “antes de”. La linea editorial se comparte con el espectador. ¿Es esto la tv 2.1?.

El formato elegido fué el Talk Show en directo.

Esquemáticamente el programa consistía en el desarrollo de temas y contenidos propuestos por sus espectadores utilizando sus aportaciones y la interactividad en directo con los invitados en plató utilizando diferentes redes sociales. ¿Por que en directo?, el directo es la esencia de la participación, la intercomunicación entre los espectadores y la posibilidad de la participación en tiempo real en el programa es una combinación explosiva y adictiva.

El primer problema era el tipo de redes sociales que deberíamos utilizar.

La primera propuesta era utilizar una red ya existente en la que los espectadores promoviesen y votasen sus temas. Se intentaba aprovechar el rodaje y la inmediata notoriedad que implicaría utilizar esta red. No es lo apropiado. En este tipo de redes suele haber ciertas actitudes maliciosas, incluso grupúsculos más o menos organizados que vetan o promueven temas y noticias según sus intereses.
El cambio de roles del programa nos obligaba a ser agregadores y organizadores pero no podiamos permitir que esta “democratización” deribase en la “tirania” de algunos. Puede parecer incongruente la decisión de cierto control sobre las aportaciones de los usuarios si lo que realmente queremos es un programa hecho por ellos, pero es una necesidad para evitar esas actitudes espúreas y dar cierta forma digerible a la heterogeneidad en todos los sentidos que conlleva esa apertura de puertas.

La conclusión era pues la creación de una red social propia.

De hecho la red está construida en su base, y subía a la nada despreciable cantidad de más de 2.000.000 de usuarios.

Ahora pienso que es un objetivo imprescindible la conversión de este potencial en una red social entorno a los contenidos de cualquier canal, canales que con el tiempo se covertirán en estructuras abiertas sin parrillas lineales.

Esta es una aproximación a lo que podría ser un formato de tv en directo en un futuro cercano, hay cambios que llevar a cabo y que no serán fáciles en estructuras de producción ya afianzadas. La red y la televisión están condenadas a estar unidas, eso es evidente, mucho se habla de la distribución, pero poco de lo que la utilización de la red puede aportar en la creación de contenidos.

Y creo que ése es el gran potencial.

Puntualización: De manera muy esquemática se describe el formato, está registrado y por supuesto tampoco se describe el “know how” resultante de todas las conclusiones. Digamos que es un formato a la espera. Contactos en la parte superior del blog,





Tele Buena, Tele Mala

17 01 2009

imagen-visor

control-central3control-de-realizacion

Una de las grandes verdades universales de la humanidad es que la televisión es por definición mala o muy mala.
La televisión es vista como un ente devorador de neuronas que embrutece y envilece a cualquier incauto que abra sus ojos frente a ella cual lobotomizador a distancia. El coco, vamos.

Y además aburre.

Mentira.

Al menos para la gran mayoría de personas que día tras día y a veces de una manera casi inconfesable consumen productos con tan mala imagen como reality shows o testimoniales.
Se critica a la televisión de aborregar y embrutecer a la gente que, pobrecitos ellos se plantan frente a la tele día tras día a ver su “Gran Hermano” y son incapaces de ver, como nosotros, lo malo que es ver “eso”. Nosotros que vimos “Los Soprano” y vemos “Mad Men” que disfrutamos de “Planeta Tierra”, que sabemos que la tele es muy muy mala.

De manera inmediata, no solamente nos convertimos en aladides del buen gusto y la cultura de una manera absolutamente prepotente y con un desprecio implícito a las personas que ven ese tipo de televisión en su derecho y en su libertad de criterio, sino que además metemos en un solo saco todo lo televisivo.

Y no hay una sola televisión, desde hace tiempo hay muchas y más que habrá.

Distingamos, la televisión es una industria que adapta sus productos a sus posibles compradores. Lo que es una mierda o no lo dejan para que lo juzguen otros.

Así de fácil. Posiblemente podamos ver elementos de poco gusto en ciertos productos “main stream” como vemos en muchas de las televisiones generalistas, pero recuerden la leyes de la oferta y la demanda… Quizás yo me encuentre entre el público que prefiera ver “Los Soprano” pero quizás es por que yo esté en el público objetivo al que va dirigido la serie.
Como empresas, los grandes productores y difusores de contenidos tienen claro la diversidad de grupos sociales que componen su clientela, y actúan en consecuencia. Evidentemente no tomarán actitudes empresariales contrarias a derechos elementales ni que fomenten la ilegalidad, pero evitan, por que no es su misión, el adoctrinamiento de lo que el público deba o no deba ver en base a una supuesta o no adecuación. Papás cada cual tiene los suyos. Se rigen por lo que ellos creen que a sus diferentes públicos les gustaría ver.

Es muy sencillo, si ven mi producto, les daré más, si no, lo retiraré.

¿Hay televisión con buen gusto y otra con mal gusto? ¿Una televisión buena y otra televisión mala?. Es un juicio de valor, con la validez que tienen las opiniones subjetivas. Lo que si hay seguro son diferentes públicos.

¿Cambiará el panorama con la televisión bajo demanda?, no veo por que tiene esto que alterar los gustos del público.
Si hubiese una apertura en la llegada de nuevos contenidos fuera de los canales habituales bajo licencia, un mayor abanico de contenidos llegaría al consumidor, pero no creo que este cambio en el uso práctico de la tv tenga que ver con un cambio en las preferencias del espectador. Las diferencias entre los espectadores y sus diferentes gustos tiene que ver más con razones sociológicas que televisivas.

Decir que la televisión es mala, es simplemente sesgado.
control-central2





Televisión y Video en 3D Parte 2. Televisión Ficción.

12 01 2009

 

 

3d2

 

El fundamento de la estereografía es el uso de dos cámaras simultáneas para imitar la visión humana, siendo cada cámara el equivalente al ojo izquierdo y al ojo derecho. Para que el efecto de profundidad sea real la distancia entre los dos ejes ópticos de las cámaras debe ser equivalente a la distancia interocular humana que es de unos 65 mm.

Al variarse esta distancia entre las dos cámaras también variamos la profundidad que el espectador percibe. Muy someramente esa es la base técnica.

La gran aportación del 3D al lenguaje audiovisual, es la involucración física del espectador.
Este recurso narrativo se presta evidentemente a su utilización en ficción de género, habitualmente en narraciones sobre aventuras y acción, y con cierto exceso en recursos “sorprendentes” como salpicaduras o golpes que parecen llegar al público. Supongo que con el boom en ciernes de contenidos en 3D se superará esta fase un tanto de “juguete nuevo” y que narrativamente se crezca en la utilización de la profundidad.(¿Sería posible un drama en 3D?).

Pero el gran salto del 3D hacia otros medios como los videojuegos y especialmente la televisión propone escenarios muy interesantes y totalmente nuevos. Los videojuegos se encaminarán de una manera parecida al cine de género que comentaba antes, ¿pero y la televisión?.

El 3D puede cambiar la manera en que se produce y se ve la televisión de una manera incluso superior a la llegada del color y desde luego con más notoriedad que la HD.

Sencillamente el espectador percibe un salto cualitativo y una nueva experiencia visual.

Para el mundo de la televisión la llegada del 3D es un replanteamiento formal de todos los esquemas de producción y realización.

Las nuevas posibilidades son espectaculares.

Las formas de hacer televisión han tenido un desarrollo progresivo pero a pesar de los cambios técnicos, narrativamente se hace con unas bases muy parecidas al las de la primera televisión.

En el campo de la realización supondría una ralentización del ritmo, nuestro afán de que la información llegue al espectador con el uso más o menos incesante de cambios de plano y cámaras pasaría al uso de unos planos más largos en su duración y tamaño, ya que el flujo de información se mejora. Habría también un incremento en la utilización de elementos como travellings, todo tipo de grúas y plumas, juegos con los primeros términos y planos subjetivos especialmente en eventos con tanto dinamismo como los deportivos (¿que tal en una carrera de atletismo, un combate de boxeo o un fórmula 1?). Y no digamos el cambio radical en el grafismo y en la postproducción donde se cambiaría el concepto que tenemos actualmente de efecto digital.

Esta nueva manera de entender el deporte en televisión es a mi entender uno de los grandes motores que puede impulsar esta revolución.

Otro género que puede verse profundamente transformado y que en cierta manera me produce dudas, son los informativos. ¿Podría esta hiper-realidad provocar morbo y sensacionalismo o acabaría con la cierta lejanía y frialdad con la que a veces recibimos desastres y hambrunas?.

El 3D nos permitiría reinventar la televisión, inventar nuevos géneros y formatos, porfín desde hace muchos años se podrían hacer cosas totalmente nuevas.

El salto no será mañana y aún hay serias cuestiones técnicas que solucionar, (hay que ganar en rapidez y simplificar el flujo de trabajo para poder aplicar el 3D a la TV diaria). Pero es una revolución iniciada y ya factible en algunas facetas de la producción audiovisual.

Perspectivas de futuro en una televisión que las necesita.

Anexo: Muchas empresas y compañías investigan en el campo de la televisión en directo, una de ellas es D4D ingeniería visual, ubicada en Pamplona, con ideas tan interesantes que son una gran recomendación para BalzacTV.





¿La Forma o el Fondo?

7 01 2009

fotos-importadas-00004

 

En la creación de un formato audiovisual, el realizador es la forma.

El realizador es el responsable de tomar una idea que está sobre el papel y convertirla en un documento audiovisual con la mayor calidad posible y sin deteriorar, e incluso mejorar “el fondo”.
Evidentemente los roles en una producción audiovisual pueden ser tan difusos como “todos hacemos de todo” o tan estancos que todo funciona por separado.

Pero básicamente así podríamos definir el trabajo de éste.

El realizador es pues la forma, la creatividad a través de la imagen, el sonido, la interpretación, pero ¿y el fondo?, ¿no es más importante el fondo si es la base de lo que queremos expresar, de lo que queremos comunicar a nuestro público, el esqueleto del discurso, la línea editorial, el guión …?

Pues sí y no …

Si observamos a una persona en cualquier discurso habitual de su vida, desde la compra del pan hasta las situaciones más críticas, existe un lenguaje verbal directo, formado por las reglas gramaticales afines al idioma que utilice con el que expresa un mensaje a sus interlocutores.

Digamos que eso es el fondo.

Pero esa misma persona se está expresando con otros lenguajes al unísono, en principio que refuerzan y mejoran el discurso formal, pero que también lo pueden distorsionar o incluso destruir.
Lenguajes como la expresividad facial, las manos, la posición del cuerpo, el tono en que habla, la ropa que viste dicen tanto o más del mensaje que lo simplemente expresado con unas palabras que transcritas sobre un papel serían incapaces de la plena comunicación.

Este lenguaje es el del realizador.

El lenguaje de la forma es un lenguaje paralelo al del fondo.

Y a mi entender tan importante que puede mejorar pero también destruir lo que queremos expresar.

El trabajo del realizador tiene un importante aspecto creativo que necesita de herramientas técnicas e incluso de personal especializado para lograr un buen resultado final.
Pocos años atrás las herramientas o el acceso a ellas era un aspecto realmente poco alcanzable económicamente, apto sólo para la producción industrial. Pero actualmente las herramientas de producción se han democratizado, postproducciones que valían millones, se pueden instalar en un sencillo portátil. Y las posibilidades de difusión se han abierto hasta el infinito gracias a la red.

Sin embargo se sigue especulando sobre el discurso de la forma y el fondo.

Controversia antigua, proveniente de los cineclubes, del super 8, de cuando era difícil obtener los medios técnicos.

Una de las principales obligaciones del realizador es obtener un resultado con la mayor calidad técnica y por ende creativa en un producto audiovisual. Y en la actualidad ello es posible con un desembolso mínimo, algo nuevo en la historia de la creación audiovisual.

Por lo que ya no hay excusa.

Sea cual sea el medio de difusión para una obra audiovisual y sea del tipo que sea, escudarse en que lo importante es el fondo cuando en la actualidad no tenemos limites técnicos y artísticos para la forma, es simplemente eso, una excusa. Y la creatividad del realizador se expresa a través de la técnica, no tiene otro camino.

El profesional y sus productores tienen una obligación: crear una producción de calidad. (sigo hablando de “la forma”…)

Especialmente los nuevos medios deben hacer un notable esfuerzo en este tema (salvo honrosas excepciones) que sus hermanos “mayores” tienen tan claro y cuya comparación es tan sencilla a ojos del espectador e incluso por que no, del inversor, y que crea una cierta sensación de inferioridad.
El aumento del ancho de banda permite que las virtudes tengan su reflejo, pero también desmaquillan los defectos.
En la medida que la calidad de la difusión en la red se equipara a la creación audiovisual off-line, la ejecución debe equiparase igualmente.
Se defiende en muchos casos la ligereza de la producción en la red como una virtud frente a “los grandes equipos” que trabajan en la producción audiovisual externa, a mi entender los profesionales especializados son la riqueza de cualquier producción. Sinceramente, creo que es disfrazarlo como un virtud cuando las necesidades de producción y calidad en realidad son las mismas.
Y el resultado final tiene muchas posibilidades de resentirse.

La división entre lo producido para lo on-line y lo off-line desaparece rápida y definitivamente, nuevos proveedores de contenidos que no estaban en la red entran en ella, y se va perdiendo cierto romanticismo “indie”, el nivel de exigencia a ojos del usuario y del cliente es y será mayor.

El mayor acceso a posibilidades técnicas complejas permiten una mejora de los detalles, del sonido, de la iluminación…. en definitiva del lenguaje audiovisual que es el lenguaje del realizador.

La mala utilización (o la no utilización) de estos medios técnicos y artísticos desvirtúan el mensaje y en definitiva de lo producido..