Toda la Televisión es de pago.

28 05 2009

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TODA LA TELEVISIÓN ES DE PAGO.

Últimamente parece que las retransmisiones deportivas son motor de polémicas consecutivas entorno a este mundo de lo televisivo. Primero con el controvertido caso de el himno y el Rey en TVE y sus responsabilidades depuradas (o no) con ramificaciones políticas en donde no pienso pescar.

El segundo caso se produce ayer (27 Mayo) por aclamación popular.

Antena 3 incluye mensajes publicitarios que parecen entorpecer la parte final de la retransmisión justo cuando se produce la celebración del triunfo por parte de los jugadores del Barcelona.

La red se ha llenado de indignación por este hecho. Y la verdad, se ha clamado por un derecho que nos puede llevar a territorios más espinosos. Se ha criticado duramente la retransmisión de Antena 3 incluso llamándola “una de las peores de la historia” por el hecho de la inclusión de publicidad.

Es decir por la compensación de un servicio ofrecido.

Ayer se producía un hecho no muy frecuente, un mismo producto televisivo se podía consumir en dos empresas televisivas diferentes y simultáneamente. Y con dos métodos de pago diferentes.

Antena 3 ofrecía la retransmisión en abierto y Canal+ mediante su servicio de televisión por satélite.

Canal+ ofrecía a sus clientes la opción de ver la final en definición estandar y también en Alta Definición para sus abonados con el descodificador Iplus. Como todos sabemos el acceso a Canal+ requiere de un pago mensual. No hubo publicidad en los momentos de la entrega de la copa y su celebración.

Antena 3 ofreció el mismo encuentro y la misma retransmisión, (la señal es la misma y sólo se implementa con conexiones propias para entrevistas, previos etc…) pero la retransmisión se ofreció en abierto. El beneficio de Antena3 proviene también de un pago, un pago publicitario, o más bien deberíamos decir que el espectador paga por ver la final… asumiendo la publicidad.

¿Es exigible que Antena3 renunciase a la publicidad?. Pues sinceramente creo que no. Como empresa tiene todo su derecho a la retribución por su servicio. Y aún más cuando existía la opción de otro proveedor ofreciendo el mismo servicio libre de publicidad. Mediante pago por suscripción eso si.

¿Nos veríamos libres de pago si la retransmisión la hubiese producido la televisión pública?. Les recuerdo que nos encontramos en plena campaña de la declaración de la renta … y una apreciable parte irá a parar a sus respectivas televisiones autonómicas y por supuesto TVE. Y de momento tienen doble financiación, así que cobran por dos cauces distintos.

Incluso los nuevos modelos de televisión a través de la red buscan un “modelo de negocio”, es decir una compensación monetaria por su utilización (y casi todos basados en publicidad).

Existe pues una televisión gratuita. No.

¿Pero es ilegítimo el pago por televisión?, en nuestra economía de mercado por supuesto que no.

¿Es ilegítimo incrementar los ingresos aprovechando los momentos de máxima audiencia?, pues quien eligió ver la final a través del método de pago por publicidad debe asumir que no.





Del futuro de la televisión y el papel de las productoras.

27 03 2009

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Del futuro de la televisión y el papel de las productoras.

Recientemente en el Foro de la Nueva Comunicación se ha hablado de la nueva estructuración de la televisión en España con las posibles fusiones entre cadenas y los efectos sobre el espectador y los contenidos.

Se plantea la futura televisión como “megaplataformas” donde habrán cadenas mayoritarias a la busqueda del “share” más o menos abultado y otras donde se buscaría una audiencia más especializada y en cierta medida minoritaria.Y en tercer lugar una ventana orientada al exclusivo pago por visión dirigido obviamente a los contenidos cuyos derechos de emisión sean tan elevados que no se puedan rentabilizar mediante publicidad.
Desde el punto de vista técnico se anuncia el salto definitivo a la alta definición (ninguna novedad).
Y también que las televisiones pasarán a ser meros compradores de contenidos producidos por empresas ajenas y que en consecuencia se espera un aumento del empleo en el sector (tampoco una gran novedad).

Efectivamente es una visión del futuro de la televisión, pero un futuro a corto plazo.

Primero voy a quitarme una espinita en el tema laboral (si hace falta poner disclaimer, lo pongo, DISCLAIMER). Es un hecho que la mayoria de la producción que actuamente podemos ver no la produce la propia cadena, en la actual vorágine de cambios en la parrillas es inviable que una plantilla fija de producción propia pudiese absorver esa cantidad y volatilidad de trabajo. Pero si que creo necesaria cierta programación propia con personalidad de cadena y valor de contenido que insufle cierta “alma” a la cadena aparte de que considero fundamentales las figuras de los realizadores y productores delegados en las producciones ajenas para ayudar en esa vertebración de cadena.

Respecto a la creación de empleo en esa futura televisión, puede que se cree empleo, pero hay que dejar claro que el sector de la producción audiovisual es uno de los que mayor tasa de precariedad laboral tiene. Como sabemos en España un aumento del empleo no conlleva necesariamente una mayor calidad contractual.

Si que me llama la atención el refuerzo de la figura de la productora como alma de la televisión, y es así en la actual regulación de la televisión con licencias a operadores como ejes y agregadores de la televisión. De esta manera claro que una cadena puede adelgazar hasta ocupar sólo una oficina!. Pero avanzando un poco en el tiempo,( no tanto me parece), este tipo de exclusividad que otorgan las licencias de emisión pueden perder de manera considerable su valor. Las productoras necesitan a las televisiones tanto como las televisiones necesitan los contenidos que ellas preveen, ¿pero y si en el futuro las productoras no necesitasen a las televisiones?.
Es un escenario muy posible al que sólo le hacen falta dos cosas:

1. Que el ancho de banda de internet crezca.
2. Que definitivamente la televisión del salón tenga conexión a la red.

Con una posibilidad de acceso directo al público, ¿por qué no una productora se plantearía la posibildad de explotar por sí misma su producto?. O lo que es lo mismo, prescindir del intermediario.

Tendríamos entonces una nube de productos audiovisuales en la red provenientes directamente de sus productores. Y lo que me hace gracia es que en cierta manera volveriamos al viejo modelo de televisión con producción propia.

Debería añadir una tercera condición para que esto se produzca, que la televisión difundida por la red siga sin regulación ni licencias administrativas, pero esto también es posible.





VOX POP MAGAZINE TV 2.1

25 02 2009

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VOX POP UN MAGAZINE 2.1

Uno de los pasos firmes que debe dar la televisión en su evolución natural es algo en que todos los actores están de acuerdo: la televisión ha de ser participativa.

Tres son las posibles vías, la red, la interactividad TDT, o ambas.

Pero el gran requisito es la generación de una red social como motor y vinculación del usuario al contenido de televisión. La boda inevitable entre la red y la televisión va a generar sin lugar a dudas redes sociales de televisión con dos posibles variantes:

1.

Redes de usuarios entorno al canal-agregador de contenidos.
2.

Redes de usuarios entorno a contenidos audiovisuales individuales. (esta posibilidad puede crear formatos totalmente desvinculados a cualquier canal – agregador).

Las redes entorno a los contenidos posibilitan una mayor vinculación del espectador-consumidor que refuerza su fidelidad a través de la posibilidad de aportaciones personales al desarrollo de los contenidos y a la intercomunicación con otros usuarios de su misma red e interés.
Hasta ahora los planteamientos de participación por el usuario siguen siendo unidireccionales es decir, la producción del contenido tiene una base editorial proporcionada desde arriba en el flujo de la comunicación y los usuarios aportan, discuten y se comunican entre ellos con la referencia de ese contenido proporcionado.

Supongo que a esto se le podría poner la etiqueta 2.0.

A finales de 2007 inicié un ejercicio creativo para buscar un nuevo formato de televisión.
El acercamiento era el replanteamiento de cómo generar y decidir los contenidos de éste.

La principal conclusión fué que la mejor manera de crear un formato original era alterar la visión lógica y establecida de la jerarquía dentro de los programas de televisión, lo que tiene que ver profundamente con el flujo de la información.

Dentro de cualquier producto televisivo se comunica con un sistema de equipo que mediante la producción, la redacción y la realización bajo la línea editorial de la dirección del programa ofrece un resultado al espectador que lo consume.

El esqueleto de todo esto es lo que se llama la “escaleta” y no sólo se refiere al orden y tiempos de los diferentes bloques, es la decisión de cómo se comunica y QUÉ se comunica. La figura principal en la que recae usualmemte esta responsabilidad es la director@ del programa.

El motor del futuro programa y la diferencia con el método tradicional de decisión de los contenidos, sería una red social de usuarios que propondría y decidiría los contenidos del programa dentro de una estructura básica estable. Se daba un paso más que lo puramente 2.0 ya que el espectador no sólo tenía la posiblidad de aportar “después de”, sino que comenzaba a aportar “antes de”. La linea editorial se comparte con el espectador. ¿Es esto la tv 2.1?.

El formato elegido fué el Talk Show en directo.

Esquemáticamente el programa consistía en el desarrollo de temas y contenidos propuestos por sus espectadores utilizando sus aportaciones y la interactividad en directo con los invitados en plató utilizando diferentes redes sociales. ¿Por que en directo?, el directo es la esencia de la participación, la intercomunicación entre los espectadores y la posibilidad de la participación en tiempo real en el programa es una combinación explosiva y adictiva.

El primer problema era el tipo de redes sociales que deberíamos utilizar.

La primera propuesta era utilizar una red ya existente en la que los espectadores promoviesen y votasen sus temas. Se intentaba aprovechar el rodaje y la inmediata notoriedad que implicaría utilizar esta red. No es lo apropiado. En este tipo de redes suele haber ciertas actitudes maliciosas, incluso grupúsculos más o menos organizados que vetan o promueven temas y noticias según sus intereses.
El cambio de roles del programa nos obligaba a ser agregadores y organizadores pero no podiamos permitir que esta “democratización” deribase en la “tirania” de algunos. Puede parecer incongruente la decisión de cierto control sobre las aportaciones de los usuarios si lo que realmente queremos es un programa hecho por ellos, pero es una necesidad para evitar esas actitudes espúreas y dar cierta forma digerible a la heterogeneidad en todos los sentidos que conlleva esa apertura de puertas.

La conclusión era pues la creación de una red social propia.

De hecho la red está construida en su base, y subía a la nada despreciable cantidad de más de 2.000.000 de usuarios.

Ahora pienso que es un objetivo imprescindible la conversión de este potencial en una red social entorno a los contenidos de cualquier canal, canales que con el tiempo se covertirán en estructuras abiertas sin parrillas lineales.

Esta es una aproximación a lo que podría ser un formato de tv en directo en un futuro cercano, hay cambios que llevar a cabo y que no serán fáciles en estructuras de producción ya afianzadas. La red y la televisión están condenadas a estar unidas, eso es evidente, mucho se habla de la distribución, pero poco de lo que la utilización de la red puede aportar en la creación de contenidos.

Y creo que ése es el gran potencial.

Puntualización: De manera muy esquemática se describe el formato, está registrado y por supuesto tampoco se describe el “know how” resultante de todas las conclusiones. Digamos que es un formato a la espera. Contactos en la parte superior del blog,





Tele Buena, Tele Mala

17 01 2009

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Una de las grandes verdades universales de la humanidad es que la televisión es por definición mala o muy mala.
La televisión es vista como un ente devorador de neuronas que embrutece y envilece a cualquier incauto que abra sus ojos frente a ella cual lobotomizador a distancia. El coco, vamos.

Y además aburre.

Mentira.

Al menos para la gran mayoría de personas que día tras día y a veces de una manera casi inconfesable consumen productos con tan mala imagen como reality shows o testimoniales.
Se critica a la televisión de aborregar y embrutecer a la gente que, pobrecitos ellos se plantan frente a la tele día tras día a ver su “Gran Hermano” y son incapaces de ver, como nosotros, lo malo que es ver “eso”. Nosotros que vimos “Los Soprano” y vemos “Mad Men” que disfrutamos de “Planeta Tierra”, que sabemos que la tele es muy muy mala.

De manera inmediata, no solamente nos convertimos en aladides del buen gusto y la cultura de una manera absolutamente prepotente y con un desprecio implícito a las personas que ven ese tipo de televisión en su derecho y en su libertad de criterio, sino que además metemos en un solo saco todo lo televisivo.

Y no hay una sola televisión, desde hace tiempo hay muchas y más que habrá.

Distingamos, la televisión es una industria que adapta sus productos a sus posibles compradores. Lo que es una mierda o no lo dejan para que lo juzguen otros.

Así de fácil. Posiblemente podamos ver elementos de poco gusto en ciertos productos “main stream” como vemos en muchas de las televisiones generalistas, pero recuerden la leyes de la oferta y la demanda… Quizás yo me encuentre entre el público que prefiera ver “Los Soprano” pero quizás es por que yo esté en el público objetivo al que va dirigido la serie.
Como empresas, los grandes productores y difusores de contenidos tienen claro la diversidad de grupos sociales que componen su clientela, y actúan en consecuencia. Evidentemente no tomarán actitudes empresariales contrarias a derechos elementales ni que fomenten la ilegalidad, pero evitan, por que no es su misión, el adoctrinamiento de lo que el público deba o no deba ver en base a una supuesta o no adecuación. Papás cada cual tiene los suyos. Se rigen por lo que ellos creen que a sus diferentes públicos les gustaría ver.

Es muy sencillo, si ven mi producto, les daré más, si no, lo retiraré.

¿Hay televisión con buen gusto y otra con mal gusto? ¿Una televisión buena y otra televisión mala?. Es un juicio de valor, con la validez que tienen las opiniones subjetivas. Lo que si hay seguro son diferentes públicos.

¿Cambiará el panorama con la televisión bajo demanda?, no veo por que tiene esto que alterar los gustos del público.
Si hubiese una apertura en la llegada de nuevos contenidos fuera de los canales habituales bajo licencia, un mayor abanico de contenidos llegaría al consumidor, pero no creo que este cambio en el uso práctico de la tv tenga que ver con un cambio en las preferencias del espectador. Las diferencias entre los espectadores y sus diferentes gustos tiene que ver más con razones sociológicas que televisivas.

Decir que la televisión es mala, es simplemente sesgado.
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Televisión y Video en 3D Parte 2. Televisión Ficción.

12 01 2009

 

 

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El fundamento de la estereografía es el uso de dos cámaras simultáneas para imitar la visión humana, siendo cada cámara el equivalente al ojo izquierdo y al ojo derecho. Para que el efecto de profundidad sea real la distancia entre los dos ejes ópticos de las cámaras debe ser equivalente a la distancia interocular humana que es de unos 65 mm.

Al variarse esta distancia entre las dos cámaras también variamos la profundidad que el espectador percibe. Muy someramente esa es la base técnica.

La gran aportación del 3D al lenguaje audiovisual, es la involucración física del espectador.
Este recurso narrativo se presta evidentemente a su utilización en ficción de género, habitualmente en narraciones sobre aventuras y acción, y con cierto exceso en recursos “sorprendentes” como salpicaduras o golpes que parecen llegar al público. Supongo que con el boom en ciernes de contenidos en 3D se superará esta fase un tanto de “juguete nuevo” y que narrativamente se crezca en la utilización de la profundidad.(¿Sería posible un drama en 3D?).

Pero el gran salto del 3D hacia otros medios como los videojuegos y especialmente la televisión propone escenarios muy interesantes y totalmente nuevos. Los videojuegos se encaminarán de una manera parecida al cine de género que comentaba antes, ¿pero y la televisión?.

El 3D puede cambiar la manera en que se produce y se ve la televisión de una manera incluso superior a la llegada del color y desde luego con más notoriedad que la HD.

Sencillamente el espectador percibe un salto cualitativo y una nueva experiencia visual.

Para el mundo de la televisión la llegada del 3D es un replanteamiento formal de todos los esquemas de producción y realización.

Las nuevas posibilidades son espectaculares.

Las formas de hacer televisión han tenido un desarrollo progresivo pero a pesar de los cambios técnicos, narrativamente se hace con unas bases muy parecidas al las de la primera televisión.

En el campo de la realización supondría una ralentización del ritmo, nuestro afán de que la información llegue al espectador con el uso más o menos incesante de cambios de plano y cámaras pasaría al uso de unos planos más largos en su duración y tamaño, ya que el flujo de información se mejora. Habría también un incremento en la utilización de elementos como travellings, todo tipo de grúas y plumas, juegos con los primeros términos y planos subjetivos especialmente en eventos con tanto dinamismo como los deportivos (¿que tal en una carrera de atletismo, un combate de boxeo o un fórmula 1?). Y no digamos el cambio radical en el grafismo y en la postproducción donde se cambiaría el concepto que tenemos actualmente de efecto digital.

Esta nueva manera de entender el deporte en televisión es a mi entender uno de los grandes motores que puede impulsar esta revolución.

Otro género que puede verse profundamente transformado y que en cierta manera me produce dudas, son los informativos. ¿Podría esta hiper-realidad provocar morbo y sensacionalismo o acabaría con la cierta lejanía y frialdad con la que a veces recibimos desastres y hambrunas?.

El 3D nos permitiría reinventar la televisión, inventar nuevos géneros y formatos, porfín desde hace muchos años se podrían hacer cosas totalmente nuevas.

El salto no será mañana y aún hay serias cuestiones técnicas que solucionar, (hay que ganar en rapidez y simplificar el flujo de trabajo para poder aplicar el 3D a la TV diaria). Pero es una revolución iniciada y ya factible en algunas facetas de la producción audiovisual.

Perspectivas de futuro en una televisión que las necesita.

Anexo: Muchas empresas y compañías investigan en el campo de la televisión en directo, una de ellas es D4D ingeniería visual, ubicada en Pamplona, con ideas tan interesantes que son una gran recomendación para BalzacTV.